El tratamiento de residuos es la fase final de las actividades de lucha contra la contaminación. Su objetivo es la eliminación de cualquier traza de contaminación o de riesgo perjudicial y el reciclaje de los residuos.
Los residuos originados a consecuencia de vertidos de hidrocarburos suelen ser de una calidad muy variable dependiendo del lugar del que proceden, de los mecanismos de limpieza usados y del tiempo empleado en su recuperación.
Los tratamientos variarán dependiendo de la consistencia de los residuos, la cantidad y el tipo de hidrocarburo que contengan. Una selección exhaustiva de los residuos en el momento de recogida puede mejorar las técnicas de tratamiento.
Para seleccionar el tipo de tratamiento a realizar se consideran los siguientes criterios:
Una separación selectiva en el momento de la recogida y el almacenamiento favorece el posterior tratamiento de los residuos. La elección del tipo de tratamiento está muy relacionada con el tipo de residuo de que se trate y las posibilidades de reciclaje o de eliminación definitiva del residuo en cuestión. Por lo tanto es importante :
Existen varios tipos diferentes de tratamientos: físico-químico, biológico y/o térmico.
