A menudo se critica la recogida manual por su escasa rentabilidad. Esta técnica se puede complementar con el cribado mecánico de arena. Consiste en:
La recogida manual complementa los procesos mecánicos y exige el uso de herramientas concretas adaptadas. Los equipos de respuesta a catástrofes deberían contar con una amplia variedad de herramientas para utilizar dependiendo de cada situación: picos para las galletas más viscosas, rastrillos y rasquetas cuando el agente contaminante es más seco y disperso, palas de tela metálica para aquellas galletas emulsionadas, etc.
Bomberos rastrillando la marea negra en la playa Mimbeau,