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  Los pecios contaminantes en potencia

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Los numerosos pecios yacen en el fondo de los océanos: navíos de guerra, navíos de carga, petroleros, quimiqueros, aviones, barcos de pesca.

Numerosos pecios yacen en el fondo de los océanos: petroleros, buques-tanques químicos, aviones, barcos de pesca, etc. Algunos contienen sustancias contaminantes en potencia, que pueden ser liberadas a medida que la estructura del pecio se degrade. Este es el caso de los hidrocarburos de bodega y de carga: pueden subir a la superficie años después, cuando el pecio ya ha sido olvidado, en forma de rezumados, cuyo responsable es difícil de identificar.

El caso del Jacob Luckenbach constituye un ejemplo. Este buque de carga se hundió hace 50 años, tras una colisión, a 17 millas náuticas de la costa de San Francisco, a más de 50 metros de profundidad. Su pecio se habría mantenido en el olvido, de no ser por la liberación periódica de una parte de su cargamento de fuel pesado, que provocó la muerte de varios miles de aves marinas en los últimos diez años. Tras un año de ardua búsqueda del culpable y de diez meses de trabajo, el pecio del Jacob Luckenbach se encuentra actualmente descargado y precintado.

La información de pecios hundidos a más de 600 m de profundidad es escasa. Situadas lejos de las costas y de la vista, rara vez son objeto de vigilancia y a menudo se olvidan. No obstante podemos citar varios ejemplos.

El 24 de julio de 1969, el abordaje del petrolero Silja procedente de Génova y con destino el Golfo Pérsico con el buque de carga francés Ville-de-Majunga provoca la explosión y desaparición del petrolero en 10 minutos. Este se encuentra a 2500 m de profundidad y a una distancia de 20 millas de Toulon. No conocemos su situación, ni su carga.

El 7 de marzo de 1991, el petrolero Vistabella se hunde a 600 m de profundidad a 15 millas al sudeste de la isla de Nevis, una de las dos islas mayores del pequeño estado caribeño de Saint-Kitts y Nevis. Lleva un cargamento de 2 000 toneladas de fuel pesado. No se conoce la cantidad vertida en el naufragio, ni lo que queda en su interior. Las corrientes arrastran lo que sube del fondo hacia el norte. La multiplicidad de islas en la zona convierte esta modesta contaminación en el récord mundial de países afectados por un mismo vertido de hidrocarburos. No tenemos conocimientos sobre su pecio.


Litoral manchado por la contaminación del barco Vistabella (Fuente Cedre)


El 2 de enero de 1997, en ruta desde Shanghai hacia Vladivostok con 19 000 toneladas de fuel pesado a bordo, el petrolero ruso Nakhodka zozobra durante una tormenta al oeste de la isla japonesa de Honshu y se parte en dos, provocando la mayor marea negra jamás vivida en el Japón. La proa del buque acaba varando en el litoral, mientras que la popa se hunde a 200 km de la costa a una profundidad de 1800 m, con parte de su cargamento. Tras la exploración del pecio, el gobierno japonés analiza el coste y la dificultad de su descarga, juzgándolos demasiado elevados en comparación con el riesgo ecológico representado por el pecio y su cargamento.

La exploración submarina llevada a cabo por el Instituto Japonés de las ciencias y tecnologías marinas (JAMSEC) y la vigilancia de la superficie realizada por el Instituto de Investigación Marina (NMRI) evidencian la persistencia de pequeños rezumados de hidrocarburos, de dimensiones semejantes a las manchas debidas al deslastrado de tanques.







Rocas contaminadas cerca de la zona de encallamiento
de la proa del Nakhodka (Fuente Cedre)


El 27 de febrero de 2001, el petrolero maltés Kristal, procedente de la India y con destino Amsterdam, se parte en dos durante una tormenta, a 68 millas náuticas del puerto de Coruña y se hunde con su carga. No se produjo una contaminación importante por hidrocarburos: el barco, de 27 años, había sido readaptado y transportaba 28 000 t de melaza. Por desgracia, 11 marineros murieron o desaparecieron.

El numero 37 del boletín de la "Oil Spill Intelligence Report" se dedica exclusivamente a un informe muy discutido en la última reunión del programa internacional PACPOL (lucha contra la contaminación en el Pacifico) :el riesgo de contaminación por los hidrocarburos situados en los barcos hundidos en la última guerra mundial. Este riesgo ha sido puesto en evidencia recientemente por las contaminaciones del crucero USS Arizona en Hawaii y del petrolero USS Mississinewa en Ulithi: los pecios que se encuentran a poca profundidad han alcanzado en la actualidad un alto grado de corrosión que favorece la salida de los hidrocarburos contenidos en su interior.

No tenemos información sobre el estado de los pecios a gran profundidad algunos de estos pecios se encuentran ubicados en zonas de arrecifes de coral de micro estados que ya presentan suficientes dificultades en regular sus propias contaminaciones. En la práctica, contrariamente a lo que ocurre en pecios de zonas costeras, la información de pecios profundos cargados de hidrocarburos es prácticamente inexistente, exceptuando algunas informaciones disponibles en el Nakhodka : lejos de la vista y de las preocupaciones, permanecen ignorados y no son objeto ni de exploración, ni de vigilancia, y menos aún de proyectos de neutralización, obligatoriamente muy costosos, (ver informe Peter Sif en nuestro apartado de accidentes).



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